miércoles, 7 de diciembre de 2011

Tráfico aéreo

Pasaremos del cielo a la tierra jugándonos el jet lag al Monopoly. Yo me disfrazaré de azafata de escote perfumado e indicaré a dos brazos las posibles salidas. A la hora del despegue me emocionaré sintiendo que la sonrisa me estalla,  y a la eterna sensación de pasajero en tránsito la miraremos a las ojos y le contaremos la posibilidad no tan remota de detener el tiempo en un beso robado.




3 comentarios:

Beauséant dijo...

el tiempo, en realidad, no se detiene. Se hace más pequeño y pasa de puntillas ante los enamorados, no se detiene, sólo es que es muy educado :)

Viuda Dehombrepez dijo...

Le va a dar calambres en los gemelos de tanto jugar a las bailarinas entonces.
;)

Beauséant dijo...

no creas, es como los peces, que no tienen que contener la respiración para estar bajo el agua, simplemente han nacido para eso :)